El plasma de alta energía puede bombardear e irradiar materiales poliméricos, rompiendo sus cadenas moleculares, formando grupos activos, aumentando la energía superficial y generando grabado. El tratamiento superficial con plasma no afecta la estructura interna ni el rendimiento del material en masa, sino que solo modifica significativamente las propiedades de la superficie.
Para no dañar las características del material en sí, el tratamiento de modificación de superficie por plasma generalmente no utiliza plasma con una densidad de potencia elevada. La diferencia entre este tratamiento y otros tratamientos de plasma es:
1) No inyecte iones o átomos en la superficie tratada (como en el caso de la implantación iónica).
2) No elimine materiales de mayor tamaño (como por ejemplo mediante pulverización catódica o grabado).
3) No agregue más de unas pocas capas individuales (atómicas) de material a la superficie (como por ejemplo mediante deposición).
En resumen, el tratamiento superficial con plasma solo afecta a las pocas capas atómicas más externas.
Los parámetros del proceso de modificación de superficies mediante plasma incluyen principalmente la presión del gas, la frecuencia del campo eléctrico, la potencia de descarga y el tiempo de acción. Estos parámetros son fáciles de ajustar. Durante el proceso de modificación por plasma, numerosas partículas activas reaccionan con la superficie tratada con la que entran en contacto, pudiendo utilizarse para tratar la superficie del material. En comparación con los métodos tradicionales, la modificación de superficies mediante plasma presenta ventajas como un proceso sencillo, una operación simple, bajo costo, ausencia de contaminación y residuos, producción segura y alta eficiencia.
Fecha de publicación: 7 de junio de 2023

